Mili

  Febrero de carnaval mi corazón se agrandaba, muchos momentos compartidos hicieron que éste lata más rápido, la simpleza de estar con amigos.

  Cenar todos juntos en la mesa del comedor, tomar vino, reírnos porque la mendocina no puede descorchar la botella, intentar descifrar la escritura de un plato familiar colgado al costado de la escalera, reír de los que ríen, cantarle el feliz cumpleaños a una persona muy amada, festejar con torta mouse, mirarnos, conocernos, hacernos bien.

  Estoy pensando si fue tu amabilidad, tu sencillez o que fue lo que hizo que te guarde en mi corazón aquel viernes cuando nos cruzamos en la tranquera.

 El sol nos acompañaba aquel dia mientras jugábamos al fútbol en patas en el pasto, el calor se sentía cada vez más pero reíamos al correr a la pileta a refrescarnos, llegaba la noche pero no teníamos prisa sabíamos que en el fogón no tendriamos vergüenza de compartir lo nuestro. Juan preparaba unos ricos gins, la música sonaba por los parlantes y más de uno bailaba como quien lo hace cuando está con sus amigos más queridos. 

  Los parlantes seguían ahí esperando aquellos últimos pasos de baile al costado de la pileta, los pájaros nos veían sonreír y disfrutar la amistad, aquellas preguntas alrededor del fuego ayudaron a que los abrazos previos a subirnos al auto para volver a casa sean de corazón a corazón anhelando otro encuentro similar pronto!